lunes, 8 de abril de 2013

El ESTRÉS LABORAL COMO ACCIDENTE DE TRABAJO






Se entiende por Accidente de Trabajo toda lesión que sufra el trabajador con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute (artículo 115.1 LGSS). El artículo 116 de la Ley General de Seguridad Social (BOE de 29 de junio de 1994), entiende como enfermedad profesional “la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifican en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y que ésta proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional”. En el artículo 115.1 de la misma Ley “se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

El artículo 115.2. dice que tendrán la consideración de accidente de trabajo: a) los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su categoría profesional, ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa b) las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.

“Se entiende por estrés laboral como un estado de tensión personal o displacer que padece una persona como consecuencia de realizar un tipo de trabajo o de estar inmerso en un determinado ambiente labora” (O´Brien 1998). El estrés laboral puede afectar a la salud de los empleados, desde el ejecutivo hasta el obrero, afecta a todos por igual. Hasta ahora, el estrés laboral no estaba incluido en el cuadro de enfermedades profesionales, pero va siendo reconocido como accidente de trabajo. A finales de 1999, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dictó una sentencia en la que se reconocía el estrés laboral como accidente de trabajo. Aunque en la resolución el tribunal falló a favor de un trabajador en un taller de producción, los razonamientos son extrapolables a diferentes profesiones. Esta sentencia entiende que el perfil de este trabajador, es un tipo muy característico de estrés que se da en aquellas profesiones de quienes realizan su trabajo en contacto con otras personas que, por sus características son sujetos de ayuda, como los profesores, personal sanitario o los asistentes sociales. En este caso, el trabajador se dedicaba a organizar la producción de un taller dirigiendo a los empleados minusválidos y tenía como funciones obtener un nivel aceptable de productividad y eficacia laboral.

No debemos confundir accidente laboral con enfermedad laboral. En España sólo se contempla la depresión como la enfermedad más parecida al estrés laboral. Un trabajador puede sufrir estrés laboral, pero para concederle la baja laboral sólo se puede argumentar la depresión como causa de dicha baja. Además la cantidad que se percibe por enfermedad laboral está lejos de lo que se puede percibir por accidente laboral. El Tribunal Supremo ha considerado, ante la dispersa doctrina en este aspecto, que el estrés laboral puede considerarse un accidente de trabajo siempre que existan estresores objetivos, es decir que hayan sido necesarios y suficientes para generar la sintomatología del estrés laboral.



Podemos considerar que los estresores objetivos pueden ser:

·     Desestabilizar emocionalmente a una persona mediante todo tipo de estrategias buscando que esta “explote”. (“Impago de salarios de forma sistemática…”)
·         Atacar sistemáticamente a una persona criticando destructivamente cuando realiza su trabajo. (“critican mi actuación delante de otros trabajadores...).
·         Deteriorar deliberadamente el rendimiento laboral de una persona. (“Me revocaron poderes muy amplios para el ejercicios de mis funciones, sin ninguna comunicación o explicación”).
·         Destruir la reputación personal o profesional de una persona mediante calumnias. (“Se celebran reuniones a las que no se me convocan o ocultan”).
·         Destruir la salud psicológica minando la autoestima. (“Mis decisiones eran siempre cuestionadas…no tenía autonomía”).
·         La ausencia o vacio de competencias.
·         Impedir el desarrollo normal de mi trabajo retirando por ejemplo bases de datos y mantenimiento de programa imprescindibles, teléfono y vehículo de empresa. 
·         Alterar gravemente el entorno laboral de una persona 
·         Represalias por convocatoria de una huelga general de plantilla donde se pedía el ceso del acoso a todos los trabajadores.

Francisco J. Arroyo Ortega
www.peritacionespsicologicas.com

domingo, 24 de marzo de 2013

FALSO DIAGNÓSTICO DE ESQUIZOFRENIA




DISCUSIÓN FORENSE POR FALSO DIAGNÓTICO

Él término de esquizofrenia fue introducido por el psiquiatra suizo Bleuler en 1911. pero este trastorno ya fue identificado por el psiquiatra alemán kraepelin en 1896 bajo el nombre de "demencia precoz", queriendo significar que las personas afectadas, necesariamente sufren graves deterioros cognitivos y comportamentales, similar es a las demencias experimentadas por algunas personas ancianas, pero en este caso se daría en una edad juvenil. 

Sin embargo Bleuler observó que no era así en todos los casos y consideró más apropiado dar el nombre de esquizofrenia como una escisión en la asociación de ideas o como una retirada de la realidad y la vida social. El término de esquizofrenia en sí significa " mente partida".

La edad de aparición está comprendida entre los 15 y los 45 años, aunque suelen comenzar al final de la adolescencia, también hay casos de aparición en la infancia, que suelen enmascararse con problemas escolares o mal comportamiento.

Quien sufre de esquizofrenia experimente una distorsión de los pensamientos y sentimientos. Lo que caracteriza a la esquizofrenia es que afecta a la persona de una forma total, por lo que quien la padece comienza a sentir, pensar y hablar de forma diferente a como lo hacía antes. Dicha persona puede empezar a estar extraña más aislada, puede evitar salir con amigos, duerme poco o demasiado, hable solo o se ríe sin motivo aparente (aunque estos síntomas no tienen porque aparecer en todos los pacientes.) 

Es muy importante no olvidar que la persona que tiene una esquizofrenia no puede explicar lo que le está sucediendo, tiene miedo de hacerlo o de creer que está enfermo y por lo tanto no pedirá ayuda ni se quejará en la mayoría de los casos de lo que le sucede. Por todo esto la mayor parte de ellos y sobre todo al comienzo de la enfermedad no aceptan tomar medicación ni acudir al especialista. 

Criterios para el diagnóstico de F20.xx Esquizofrenia

A. Síntomas característicos: Dos (o más) de los siguientes, cada uno de ellos presente durante una parte significativa de un período de 1 mes (o menos si ha sido tratado con éxito):
1. Ideas delirantes
2. Alucinaciones
3. Lenguaje desorganizado (p. ej., descarrilamiento frecuente o incoherencia)
4. Comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
5. Síntomas negativos, por ejemplo, aplanamiento afectivo, alogia o abulia

B. Disfunción social/laboral: Durante una parte significativa del tiempo desde el inicio de la alteración, una o más áreas importantes de actividad, como son el trabajo, las relaciones interpersonales o el cuidado de uno mismo, están claramente por debajo del nivel previo al inicio del trastorno. (
C. Duración: Persisten signos continuos de la alteración durante al menos 6 meses.
D. Exclusión de los trastornos esquizoafectivo y del estado de ánimo: El trastorno esquizoafectivo y el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos se han descartado debido a: 1) no ha habido ningún episodio depresivo mayor, maníaco o mixto concurrente con los síntomas de la fase activa; o 2) si los episodios de alteración anímica han aparecido durante los síntomas de la fase activa, su duración total ha sido breve en relación con la duración de los períodos activo y residual.
E. Exclusión de consumo de sustancias y de enfermedad médica: El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., una droga de abuso, un medicamento) o de una enfermedad médica.
F. Relación con un trastorno generalizado del desarrollo: Si hay historia de trastorno autista o de otro trastorno generalizado del desarrollo, el diagnóstico adicional de esquizofrenia sólo se realizará si las ideas delirantes o las alucinaciones también se mantienen durante al menos 1 mes (o menos si se han tratado con éxito).

El cliente que acude a la pericial manifiesta ciertos síntomas que le produce desequilibrios a nivel emocional, destacan. * Agotamiento emocional haría referencia a las sensaciones de sobreesfuerzo físico, hastío emocional y estrés que se produce como consecuencia de las continuas acusaciones, acoso y maltrato psicológico.* Despersonalización es una consecuencia directa de indefensión.*Reducida realización personal conllevaría la pérdida de confianza en la realización personal y la presencia de un negativo autoconcepto como resultado, muchas veces inadvertido. Estos síntomas nada tiene que ver con la Esquizofrenia.

De las prueba psicotécnicas realizadas, el perfil obtenido corrobora la exploración psicopatológica en el sentido de descartar la esquizofrenia como enfermedad mental codificable. Los trastornos psicóticos padecidos, han podido deberse por la enfermedad médica o el tratamiento que ha recibido, así como el consumo de sustancias tóxicas.


Francisco J. Arroyo

martes, 5 de marzo de 2013

La huella de nuestra personalidad en los perfiles públicos


No es fácil librarnos de nosotros mismos en las redes sociales. Las redes sociales se convierten en un entorno de potencial liberación de nuestras inquietudes y angustias, eso favorece a su vez la autoexpresión de los sentimientos. Las investigaciones realizadas por Back, M.D et. Al (2010) son muy claras, en los perfiles públicos se percibe la personalidad real, incluso cuando se introducen autovaloraciones de forma controlada.

En otro estudio realizado por un grupo de psicólogos (Hancock y Toma, 2009), se recluto a 236 estudiantes alemanes que utilizaban las redes sociales y que completaron un test de personalidad que evalúa los 5 grandes rasgos (Big Five) de personalidad (extraversión, neuroticismo, apertura al cambio, responsabilidad y amabilidad). Posteriormente se evaluaron sus personalidades ideales, es decir, cómo los estudiantes desearían ser. La conclusión confirma los resultados de Back, las personas tienden a mostrarse tal cual son en las redes sociales. Estos estudios vendrían a desmontar el mito de que las redes sociales están repletas de mentiras, personalidades inventadas o recreadas. (1)

Detrás de cada ordenador hay una persona única con sus expectativas, deseos e intereses y cuando interactúa con otras personas en las redes sociales, deja su huella, que puede ser débil o clara, debemos de ser conscientes que la red es tan compleja como el mundo real. A continuación analizaremos las últimas investigaciones con respecto a esa huella de personalidad y hablaremos sobre sus características básicas. Las características de personalidad más estudiadas en las redes sociales han sido: la autoestima, el narcisismo, búsqueda de sensaciones, extraversión, y el neuroticismo.

Como era de esperar los extrovertidos son más propensos a utilizar las funciones comunicativas de las redes sociales, con comentarios más frecuentes, mayores amigos y una actualización más frecuente de su perfil. (4)

Las personas con alta autoestima son más propensas a comentar los perfiles de los demás. La autoestima se relaciona negativamente con la auto-promoción y comportamientos antisociales en Facebook.

Los neuróticos son más propensos a utilizar la actualización de estado. El narcisismo se relaciona positivamente con la carga de fotos, los mensajes auto-referentes o auto-centrados que el sujeto envía y un número mayor de amigos. Las personas que más actualizan su perfil o que más amigos revisan, puntúan más alto en narcisismo. Las personas con un alto narcisismo y una baja autoestima se relacionan con una mayor actividad en las redes sociales, así como un aumento de mensajes de autopromoción. (2) Es decir el narcisismo sería por lo tanto una máscara para esconder una baja autoestima (Bosson, J.K, 2008)

La necesidad de popularidad podría ser el mejor predictor en el uso de las redes sociales. Muy unido a este concepto está la necesidad de reconocimiento y de pertenencia. Necesitamos sentirnos que formamos parte de algo, más allá de nosotros mismos. (3)

Fuentes:
Back, M. D. et. Al. (2010) Facebook Profiles Reflect Actual Personality, Not Self-Idealization. Psychological Science; 21(3): 372-374.

Hancock, J. T. & Toma, C. L. (2009) Putting Your Best Face Forward: The Accuracy of Online Dating Photographs.Journal of Communication; 59(2): 367-386.

Mehdizadeh, S. (2010) Self-Presentation 2.0: Narcissism and Self-Esteem on Facebook. Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking; 13(4): 357-364.

Bosson, J. K. (2008) Untangling the Links between Narcissism and Self-esteem: A Theoretical and Empirical Review. Social and Personality Psychology Compass; 2(3): 1415–1439.


Francisco J. Arroyo Ortega
Psicólogo jurídico y forense

sábado, 9 de febrero de 2013

LAS MICROEXPRESIONES Y LA MENTIRA


¿QUE ES UNA MICROEXPRESION? 

“Son movimientos muy rápidos que aparecen en la conversación, abarcan todo el rostro y están intercalados entre expresiones faciales normales y habituales. Son totalmente inesperadas y aparecen en un contexto de poco expresividad o control facial mientras se habla”. 
Los individuos no podemos evitar la aparición de estas micro-expresiones y por lo general, el ojo humano necesita de entrenamiento para observarlas. 
Las micro-expresiones pueden ocurrir tan rápido como 1/25 de segundo. 
Estos rápidos gestos duran menos de una vigésima de segundo, cuando duran más tiempo se deben tomar como emblemas (contenido simbólico que buscan demostrar un estado emocional muy fuerte) o emociones actuadas (falsas). 

LOS GESTOS UNIVERSALES 

Las emociones universales que se ven reflejadas en las micro-expresiones son: sorpresa, desprecio, asco, pena, terror, ira y placer 

TRISTEZA: Los párpados decaen mientras que las esquinas interiores de las cejas se elevan, y en extrema tristeza, se estiran aún más. Las esquinas de los labios decaen mientras que los labios inferiores llegan a fruncirse un poco a modo de puchero. 

SORPRESA: Los parpados se abren junto a las cejas que se elevan, la mandíbula cae dejando la boca algo abierta. 


IRA: Ambos parpados (inferior y superior) se estrechan junto a las cejas. En una ira intensa, los las cejas se elevan. La mandíbula se inclina hacia adelante; los labios se presionan, y tal vez el labio inferior se aprieta hacia arriba. 


DESACATO/DESDÉN: Esta es la única expresión que aparece en un solo lado de la cara: una mitad del labio superior se aprieta hacia arriba. 


DISGUSTO: La nariz se arruga y se levanta el labio superior, mientras que el labio inferior sobresale. 


TEMOR: Los ojos se abren junto a los parpados superiores, como sorprenderse pero juntando (frunciendo las cejas). Los labios se extienden horizontalmente. 


FELICIDAD: Las esquinas de la boca se deslizan en una sonrisa. Los parpados se aprietan ligeramente, las mejillas aumentan, y las esquinas exteriores de las cejas decaen. 



GESTOS EMOTIVOS Y CONTRADICCIÓN 
Además del cuerpo, en la cara también hay señales que puedes detectar fácilmente y atrapar las mentiras. Algunas son: 

• La duración de los gestos y emociones son anormales. La expresión de una emoción se da de forma tardía, dura más de lo natural y se detiene súbitamente. 

• El manejo de los tiempos al demostrar las emociones, también es poco común. Por ejemplo, alguien honesto puede gritar que le gustó mucho el regalo y luego demostrar una sonrisa, mientras que un mentiroso tiende a concentrar la sonrisa y el comentario en el mismo tiempo. 

• Las expresiones y los gestos no concuerdan. Si alguien te dice que te quiere pero muestra una cara de indiferencia o de enojo, es obvio que lo que sale de su boca no es congruente con lo que siente en su interior. 

• La expresión de emociones de todo tipo, desde felicidad y sorpresa hasta tristeza y enojo, se limitan al área de la boca en vez de toda la cara. Por ejemplo, alguien que sonríe naturalmente implica todo su rostro, incluyendo movimientos en mandíbulas, mejillas y ojos. 

REACCIONES 
La forma de actuar ante las acciones también es una forma de averiguarlo. A continuación algunas señales: 

?Una persona que se sabe culpable de una mentira adopta una postura defensiva. Mientras que una inocente va al ataque al sentirse ofendida y cuestionar tus sospechas, un mentiroso se limitará a decir que no a todo con pocas palabras. 

?Se siente incómodo al encarar a quien lo cuestiona y, por lo tanto, tiende a voltear la cara o su propio cuerpo a otros lados que no sean hacia enfrente. 

?Es posible también que ponga inconscientemente objetos que tenga a la mano como libros, saleros o tazas entre él y quien le hace preguntas. 

?Un mentiroso adoptará otra forma de ser y de actuar en cuanto el tema peligroso se vaya. Es decir, una buena estrategia es cambiar el tema súbitamente y ver algo sospechoso en su reacción. De repente, parecerá más tranquilo y de vuelta a la espontaneidad que le caracteriza. 

LENGUAJE CORPORAL 
No todo se dice con las palabras, en ocasiones incluso, se dice mucho más con la forma en que se mueve el cuerpo. Toma nota de las siguientes señales de los mentirosos: 

• Expresión física muy limitada y rígida. Quien te miente hará pocos movimientos con las manos, brazos y piernas. 

• Evasión de contacto visual. Los que mienten evitan mirarte a los ojos directamente. Generalmente, miran hacia su derecha para buscar respuestas falsas en esa dirección. También suelen parpadear con más frecuencia de lo común. 

• Tendencia a tocarse el área facial. La cara, la garganta y la boca son los objetivos más comunes. Entre los signos clásicos está tocarse o rascarse la nariz o detrás de las orejas. 

LENGUAJE VERBAL 
Éste es simplemente el que se usa con las palabras, así que debes revisar tanto en sus mensajes como en la forma en que los dice. Entre las señales que te indican una mentira están: 

• Utilizar tus palabras para responder una pregunta. Por ejemplo, cuando tú le preguntes a alguien: “¿Saliste con Laura anoche?”, un mentiroso respondería de esta forma: “No, no salí con Laura anoche”. 

• Evadir la argumentación directa para no mentir del todo, es decir, en vez de dar respuestas directas, implican respuestas que se salen por la tangente o que aligeran la carga. 

• Tratar de convencer demasiado. Una persona con sentimiento de culpabilidad hablará de una forma que va más allá de la naturalidad, añadiendo detalles innecesarios para convencerte, debido a que no se sienten cómodos con el silencio ni con las pausas en la conversación. 

• Hablar en un tono monótono todo el tiempo. Generalmente, cuando una frase verdadera es dicha, el hablante enfatiza algunas palabras, sobre todo, los pronombres, diferenciándolas del resto de las palabras en la conversación. Un mentiroso le dará la misma importancia y el mismo tono a las palabras, incluso puede dejar fuera los pronombres como “él”, “ella”, “eso”, etc. 

• Utilizar un lenguaje muy forzado y sofisticado. Un mentiroso usa palabras largas, una gramática sumamente correcta y versiones largas de palabras o frases que normalmente serían cortas. En caso de que esté mintiendo, notarás como si ya hubiera preparado un discurso con anterioridad y no tanto una discusión natural y espontánea. 

• Hablar en un tono humorístico y sarcástico para evadir el tema de conversación principal. La función de esto es tratar de ridiculizar tus sospechas para que dejes de tenerlas o, simplemente, cambiar el tema y dejar que se olvide en el transcurso. 

BIENESTAR 
Ten cuidado 
Manejar este tipo de técnicas de detección de mentiras implica varios riesgos y debes usarlas de forma positiva y con la conciencia de que las consecuencias son negativas. Toma en consideración los siguientes tips. 

• Si uno o varios de los aspectos se cumplen en alguna persona, no debes dar por hecho que miente. Antes de juzgarlo, debes comparar su comportamiento presuntamente mentiroso con su comportamiento anterior y, si hay grandes diferencias y estas señales son nuevas en esa persona, entonces sí es muy probable que no esté siendo honesto. 

• Varios de los comportamientos que caracterizan a los mentirosos, también pueden presentarse en las personas tímidas. Debido a su falta de confianza y seguridad en sí mismos pueden cometer errores en cómo hablan, parecer ansiosos o, simplemente, desviar la mirada para no sonrojarse. Ten cuidado con juzgarlos mal cuando no tienen ninguna culpa. 

• Aunque algunas personas tengan reputación de mentirosos, no des por hecho que lo están siendo esta vez ni busques a todacosta signos de mentiras por doquier. Deshazte de las opiniones externas y comprueba, por tu habilidad e intuición, si miente o no. 
• Recuerda que el contacto visual es visto como grosero en algunas culturas, por lo que debes tener cuidado en decidir si esa persona te está diciendo mentiras sólo por esa señal, sobre todo, si es una persona de algún país o religión distintos. 

• Ten cuidado cómo y cuándo usas estas técnicas con tus amigos. Si siempre estás buscando mentiras, probablemente te quedarás sin ellos. 

levarse las manos a la cara es la base de los gestos para disimular un engaño. Es importante no juzgar estas posturas de forma aislada, pero sí te pueden poner en alerta. 
• 1. Frotarse un ojo puede indicar que quien habla engaña. 

• 2. Cuando mentimos, el cerebro nos ordena que suprimamos las palabras falsas. Sin embargo, el lenguaje de nuestro cuerpo nos delata, nos llevamos inconscientemente las manos a la boca, como tratando de ocultar lo que decimos. 

• 3. Si alguien habla pero evita el contacto visual con su interlocutor, es que se siente mal porque no dice la verdad. Sonreír demedio lado es un gesto triunfante del que cuenta una farsa y cree no haber sido descubierto. 

Otros. Al engañar, según los expertos, sentimos picor en la nariz y, para que pase, necesitamos rascarla. Es lo que se llama el efecto Pinocho. Cuando alguien retuerce las manos o sonríe mucho, pero sus ojos no se entornan, ándate con cuidado. 

Tips (movimientos cuando miente) 
A nivel corporal.. debes estar pendiente de los cambios de estos detalles... para saber cuando alguien miente: 

A) PECHO 
Patrones de respiración, observar la normalidad . 

B) OJOS 
Si el contacto visual se pierde antes o después de emitir una respuesta. 
Si hay un buen contacto visual, si lo mantiene o lo pierde a partir de un momento específico. 
Si parpadea rápidamente en periodos de tiempo (bajar tensión). 
Si cierra los ojos (escapar de la realidad). 
Si los músculos de los ojos se tensan. 

C) BOCA 
Si la sonrisa es la misma todo el tiempo. 
Si la sonrisa se presenta cuando la persona lo está viendo. 
Si se humedecen los labios, los muerde, etc. 

D) MANOS 
Si cubre sus ojos o los tapa (mentalmente, trata de escapar). 
Sobre la boca (trata de evitar hablar lo que no debe). 
Hacia la nariz (no cree en lo que se le está diciendo y signo de desaprobación). 
Sobre la barba o rascándose la cabeza (algo de confusión). 
Moviendo los dedos sobre la mesa. 
Apretando (no muy contento). 
Sobándose el estomago (se siente vulnerable). 
Palmas arriba (a punto de confesar) . 

E) BRAZOS Y CODOS 
Alejado del entrevistador. 
Cercano al punto de tensión. 
Cruzados (desafiante). 
Mirando a la punta de los dedos. 

F) PIES 
Debajo de la silla, sujetar las piernas y los dedos. 
Moviendo continuamente el pie o ambos. 
Cruzar las piernas mientras miente. 
Completamente abierto (veraz). 

DISCUCIÓN

La importancia de las micro-expresiones no radica en el hecho de que podamos interpretarlas concientemente o no, sino en el hecho de que nuestro cerebro procesa estas acciones como información muy valiosa sobre los comportamientos evolutivos de nuestros semejantes. No importa la cantidad de veces que podamos ver una misma expresión, nuestro cerebro siempre sabrá que esta pasando alrededor nuestro.

http://bolichelafrontera.blogspot.com.es/2011/08/las-microexpresiones.html

jueves, 3 de enero de 2013

El Supremo avala que los testimonios de los pequeños sirvan como única prueba de cargo en las violaciones


La palabra de una niña de seis años vale tanto como la declaración de un adulto ante el juez. Incluso su único testimonio ante el tribunal puede ser suficiente para condenar a la cárcel a su agresor, aunque no haya otras pruebas fehacientes ni testigos que confirmen que el menor fue víctima de una agresión sexual. El Tribunal Supremo, en un fallo que crea doctrina y al que ha tenido acceso este periódico, ha avalado que el testimonio de cualquier niño sirva como sola prueba de cargo en un proceso, siempre que la declaración sea espontánea, coherente y no esté dirigida por terceros.
La sentencia de la Sala de lo Penal, fechada el pasado 20 de diciembre y cuyo ponente ha sido el magistrado Miguel Colmenero, rechaza el recurso de casación del agresor, quien fue condenado en diciembre de 2011 por la Audiencia Provincial de Málaga a tres años de cárcel por un delito «continuado de abuso sexual» a su propia sobrina.
Según el fallo, en otoño de 2010 y durante los fines de semana que se quedaba al cuidado de la pequeña porque la madre, divorciada, iba a trabajar, el agresor se llevaba a su habitación a la niña. Durante horas abusaba de ella con todo tipo de vejaciones y tocamientos, sin llegar a la penetración, y con la amenaza de que la «castigaría» si se lo contaba a alguien. No obstante, la niña terminó confesando a su abuela lo que sucedía cuando se quedaba a solas con su tío. El padre de la niña denunció los hechos.
El agresor recurrió ante el Supremo alegando que se habían vulnerado sus derechos a la presunción de inocencia y de la tutela judicial efectiva. Sostuvo que fue condenado solo con el testimonio de la niña, sin que hubiera otras pruebas forenses de lesiones o muestras ADN que confirmaran las palabras de la pequeña. El acusado arguyó que había sido enviado a la cárcel «en ausencia de pruebas inequívocas» y que el tribunal, que «consintió un interrogatorio totalmente sugestivo de la menor», le condenó dando «credibilidad» únicamente a la versión de la pequeña y «omitiendo» cualquier referencia al testimonio del agresor. La defensa del violador incidió en que las supuestas «contradicciones» de la menor ante el tribunal y la «falta de afectación» de la niña por los abusos eran pruebas de que mentía y que solo implicó a su tío por el interrogatorio inducido de la Fiscalía. La víctima, argumentó el condenado, no pudo «expresar su versión sino que fue contestando con monosílabos a las preguntas» del Ministerio Público.
El Supremo entendió todo lo contrario. Consideró que el testimonio de una niña, a pesar de su corta edad, es totalmente válido siempre que los peritos, como es el caso, «excluyan la posibilidad de manipulación» por parte de terceros y certifiquen la «inexistencia de tendencias fabulatorias» habituales en esas edades.
«Esencialmente»
El alto tribunal reconoce sin ambages que la Audiencia de Málaga se «basó esencialmente en la declaración de la víctima» para encarcelar al violador, pero acto seguido confirma esa decisión sin que haya otras pruebas de cargo por la calidad y verosimilitud del testimonio de la niña, que «respondió con libertad e iniciativa propia a las preguntas realizadas por la acusación».
El Supremo valora especialmente para dar credibilidad a la menor que sus respuestas fueron contestación a «preguntas directas que no sugirieron una contestación determinada» y que «incluso en varias ocasiones la menor, al responder, realizó por su cuenta las precisiones que consideraba convenientes acerca de lo que se le preguntaba». Para el alto tribunal es especialmente creíble el hecho de que la pequeña durante el juicio a veces contestara positivamente y otras de manera negativa cuando se le preguntaba sobre el tipo de vejaciones a las que le sometía su tío.
Por ello, la Sala de lo Penal concluye que el único testimonio de la pequeña vale para sostener una condena tan grave porque «el interrogatorio a la menor en el plenario no se desarrolló de tal forma que se coartara su libertad para expresar su versión de lo sucedido».
De forma general, el Supremo insta a los tribunales a creer las versiones de los pequeños, siempre que los psicólogos y otros peritos avalen de forma concluyente que no han sido manipulados por mayores y que su testimonio ante el tribunal sea consistente y no fruto de una «fabulación».
Fuentes: http://www.laverdad.es/murcia/v/20130103/espana/palabra-nino-20130103.html

viernes, 7 de diciembre de 2012

RETRATO DEL “LOBO SOLITARIO”


EL RETRATO DEL “LOBO SOLITARIO”

Desde el año 1980 hasta nuestros días, ha habido 120 “lobos solitarios”, que han asesinado a 800 personas y han herido a más de 1000. ¿Son los “lobos solitarios” tan imprevisibles como se piensa? ¿Es posible encontrar elementos o características comunes en ellos?

Cuando pensamos en esta clase de individuos, generalmente no miramos a nuestro alrededor. Un estudio realizado por los Servicios Inteligencia Americanos (http://www.secretservice.gov/ntac/ssi_final_report.pdf) sugieren que la descripción o perfil del lobo solitario puede corresponder a cualquier de nosotros y debemos ser muy prudentes a la hora de categorizar o perfilar a esas persona. Lo que el estudio concluye es que las personalidades de estas personas son complejas, pero normales.

Hay que señalar por lo tanto, que en general el “lobo solitario” no es un enfermo mental, aunque en ocasiones lo parezca. La mayoría de las personas, los consideran personas “normales”, “nada hacía sospechar la barbarie que iba a ocurrir”, “era un estudiante como cualquier otro” (éste es el caso de Matti Huhani, estudiante de restauración que entro en un Instituto en Finlandia y mato a 11 personas en el 2008).

Los “lobos solitarios” no nacen, sino que se hacen. Hasta ahora no se ha encontrado ninguna base biológica o genética que les caracterice de forma inequívoca. Por lo tanto si no son enfermos, el problema es social y si esto es así, ¿dónde se ha producido la quiebra o el vuelco?

Lo primero que hay que destacar, es que en todos los casos estudiados hasta la fecha, el 96%  de los lobos solitarios, son hombres ((Hassid y Marcel, 2012, 44). Este hecho nos debería hacer pensar en el rol de la masculinidad que transmite nuestra sociedad en nuestra época. Los papeles de dominio, dureza y hasta cierta violencia son con frecuencia representación del “macho ibérico”.
Otro aspecto interesante es la edad media de los “lobos solitarios” analizados desde 1980, que es de 26 años y dos meses. Entre los 24 y los 44 años se encontrarían la mayor parte de estos asesinos. Es decir que podemos concluir que se trata de personas mayoritariamente jóvenes, muchos de ellos adolescentes y la identidad del adolescente es sobre todo social. Algunos estudios sugieren que los adolescentes buscan una reputación ideal entre sus compañeros y amigos, y cuando no la consiguen se produce violencia relacional. Además estos adolescentes se sienten solos, insatisfechos y con una baja autoestima, que durante muchos años algunos pueden verse afectados por el acoso escolar. Llega un momento donde se produce un vuelco en sus vidas y sienten la necesidad de cambiar y demostrar todo lo contrario a lo que son. Intentan canalizar ese sentimiento de inferioridad, haciendo algo que demuestre su superioridad.

Muchos han sido víctima de malos tratos y han vivido en familias desestructuradas. Con frecuencia han abandonado la escolaridad y han sido excluidos de sus comunidades. Esa soledad le lleva a convertirse en verdaderos adictos de los videojuegos http://www.lepoint.fr/invites-du-point/jeux-video-permis-de-tuer-27-11-2012-1534002_420.php
Un ejemplo claro de éste perfil es el de Robert Hawkins, un adolescente de 19 años, que en el año 2007 mato a ocho personas e hirió a otras cinco en un centro comercial. Sus padres se separaron cuando él era un niño, produciéndose un litigio interminable por su guarda y custodia. El niño muestra signos de inestabilidad emocional y de fracaso escolar. Sus profesores lo describen como un niño inquieto, bruto e incapaz de tener unas relaciones sociales normales con sus amigos. Al inicio de su adolescencia tiene enfrentamientos violentos con frecuencia y se muestra solitario, que le lleva a un centro tutelado por el estado. A los 17 años deja el Instituto. “Soy una mierda, pero ahora voy a convertirme en un ser  famoso”


Muchos de los “lobos solitarios” estudiados son personas desadaptadas, excluidas, solitarias, con problemas de habilidades sociales, tímidos y alguna otra neurosis, pero lejos de la locura, al menos tal y como la entendemos los psicólogos forenses. Con frecuencia, es en estas situaciones de inestabilidad emocional cuando el “lobo solitario” pasa al acto criminal, es entonces cuando maquina su crimen como única solución a sus problemas. Está absolutamente convencido de que no existe otra solución que la matanza.

La falta de técnicas en resolución de problemas y la indefensión aprendida son también características latentes en este perfil. Llegan a la convicción de que no pueden hacer nada para mejorar su situación, lo han intentado todo y nada les ha funcionado. Se autoconvencen que sólo la matanza puede darles satisfacción y puede solucionar sus problemas. En los momentos previos a la matanza se aíslan del mundo y planifican cuidadosamente lo que van hacer, eligiendo una fecha significativa (aniversario, eventos religiosos o políticos, otras matanzas, etc).
Es muy interesante destacar la necesidad que tiene el “lobo solitario” de dar una explicación a su gesto, de ser racional, como si con ello se fuera a redimir. La percepción que los demás tengan del porque de sus actos, se convierte en casi una obsesión. Como anteriormente comentamos que son muy narcisistas y tienen un cierto complejo de inferioridad que progresivamente se convierte en superioridad. Son verdaderos expertos en comunicación, sienten que tienen una misión que cumplir y trataran de darle lógica a su barbarie criminal. Hay una idea de cierto mesianismo, se asemejan al líder sectario, que tiene una misión que cumplir y ese afán lo llevará a cabo  a través de  un acto único e “histórico”.

Podemos concluir por lo tanto que es la acumulación de síntomas de desajuste emocional, escolar, social y familiar,  lo que hace la diferencia. Es evidente que una persona normal, por el hecho de ser tímida, no le hace convertirse en un “lobo solitario”, pero si a esto le añadimos desadaptación familiar, escolar y personal, podemos considerarlo como un riesgo o amenaza.

 Francisco J. Arroyo

jueves, 22 de noviembre de 2012

DIFERENCIAS ENTRE DAÑO MORAL Y DAÑO PSÍQUICO


La definición de los conceptos daño moral y psíquico representa uno de los aspectos más difíciles y controvertidos de la Psicología Jurídica y no existe mucha literatura científica clarificando dichos términos. En los blog, medios de comunicación y en la propia Jurisprudencia, habitualmente se utilizan diferentes términos para referirse a una misma situación con connotaciones similares como: daño psíquico, daño moral, lesión psíquica, padecimiento psíquico,  y violencia psíquica. Como consecuencia de ello, la intervención del perito que utiliza esto términos, puede resultar confusa y controvertida. Por lo tanto es esencial que el perito psicólogo tenga claro que se está refiriendo al utilizar cada uno de éstos términos.

Si atendemos a las definiciones del daño moral, se entiende según la jurisprudencia como "el quebranto moral o anímico que una persona sufre por los actos dolosos, culposos o negligentes" (Sentencia de la Audiencia Provincial Almería núm. 400/1999 (Sección 2ª), de 12 noviembre, o bien: "el daño moral está constituido por los perjuicios que, sin afectar a las cosas materiales susceptibles de ser tasadas, se refieren al patrimonio espiritual, a los bienes inmateriales de la salud, el honor, la libertad y otros análogos" (Sentencia de 28 de febrero de 1999), y también se considera "como toda aquella detracción que sufre el perjudicado damnificado y que supone una inmisión perturbadora de su personalidad" (Sentencia del Tribunal Supremo núm. 139/2001 Sala 1ª, de 22 febrero).

Por lo tanto desde un punto jurídico el daño moral seria un quebranto anímico, sufrimiento emocional y/o perjuicio inmaterial. Se trata por lo tanto de un dolor psíquico que sin llegar a ser patológico, conlleva un cierto desequilibrio emocional/espiritual limitado en el tiempo. Dicho daño moral puede ser la consecuencia de un perjuicio, daño físico o acoso moral. Una característica esencial del daño moral es que es consciente, es decir el propio sujeto tiene conciencia de dicho malestar moral, no este el caso del daño psíquico que puede ser inconsciente.
El daño moral repercute en la capacidad del sujeto de gozar o limitan su satisfacción, pero no modifican su estructura de personalidad anterior al hecho traumático y suele desaparecer cuando ya no existe la causa de dicho malestar.

 Desde un punto de vista psicológico-legal el daño  psíquica es la: "alteración o deterioro de las funciones psíquicas de una persona como consecuencia de un accidente o traumatismo que puede ser objeto de un resarcimiento" (Lartigau Fábregas, T., 1999). Soy partidario del uso de lesión psíquica en lugar de daño psíquico, ya que la primera tiene la mayor connotación médica y denota estabilidad en la personalidad del individuo que lo sufre, es decir la lesión perdura en el tiempo. Para la valoración de dicho daño será necesario determinar la pérdida de la estructura o función psicológica por un lado y por otro sus consecuencias sobre el psiquismo de la víctima.

El lesión psíquica necesariamente lleva consigo la aparición de unos síntomas que traer como consecuencia una patológica de naturaleza psíquica o física clasificable por el DSM IV o el CIE 10.

En conclusión el daño moral se equipara con aquellas situaciones de sufrimiento, angustia o padecimiento referidas al ámbito espiritual, al honor, a la pérdida de disfrute de personas o situaciones, y es limitado en el tiempo. En cambio el daño psíquico es considerado como una afección con entidad propia, que provoca en el sujeto que la padece una alteración en sus funciones psíquicas objetivables (medibles, cuantificables y clasificables nosológicamente), de distinta naturaleza que las actividades precedentes al hecho traumático.

Francisco J. Arroyo Ortega
Perito jurídico y forense.